Pruebas en un juicio civil: tipos, requisitos y cómo demostrar los hechos
Las pruebas permiten acreditar ante el tribunal los hechos en los que se apoya una reclamación o una defensa. En un procedimiento civil, no basta con afirmar que algo ocurrió: resulta necesario relacionar cada hecho relevante con los medios que permitan demostrarlo.
La estrategia probatoria debe prepararse desde las primeras fases del conflicto. Contratos, correos electrónicos, mensajes, testigos, informes periciales o documentación técnica pueden adquirir una importancia decisiva, pero su utilidad dependerá de qué se pretende acreditar y de cómo se incorporen al procedimiento.
Además, la Ley de Enjuiciamiento Civil establece reglas sobre qué pruebas pueden proponerse, cuándo deben aportarse y en qué circunstancias pueden ser inadmitidas. Por ello, conservar correctamente la documentación y analizar con antelación las posibles fuentes de prueba evita perder oportunidades importantes durante el proceso.
Una buena preparación permite centrar la prueba en los hechos realmente controvertidos, anticipar posibles objeciones de la otra parte y presentar cada medio probatorio en el momento procesal adecuado.
Índice
- ¿Qué son las pruebas en un juicio civil?
- Qué hechos deben probarse
- ¿Quién tiene que demostrar cada hecho?
- Qué medios de prueba pueden utilizarse
- Prueba documental
- Correos electrónicos, WhatsApp y otras pruebas digitales
- Interrogatorio de las partes
- Prueba testifical
- Dictámenes periciales
- Reconocimiento judicial
- Cuándo deben aportarse o proponerse las pruebas
- Cuándo puede inadmitirse una prueba
- Pruebas obtenidas vulnerando derechos fundamentales
- Prueba anticipada y aseguramiento de la prueba
- Cómo preparar una estrategia probatoria
- Preguntas frecuentes
- Asesoramiento para preparar las pruebas de un procedimiento
¿Qué son las pruebas en un juicio civil?
Las pruebas son los medios utilizados dentro de un procedimiento para acreditar los hechos relevantes sobre los que existe controversia entre las partes. Su finalidad es proporcionar al tribunal elementos que permitan valorar qué hechos pueden considerarse demostrados al resolver el conflicto.
La prueba no debería prepararse únicamente cuando se aproxima el juicio. Una correcta estrategia probatoria comienza desde que se analiza la posible reclamación o defensa, porque algunos documentos pueden tener que aportarse con los primeros escritos y determinadas fuentes de prueba pueden desaparecer con el paso del tiempo.
Por ello, la preparación de las pruebas forma parte de la estrategia que desarrolla un abogado procesal durante las diferentes fases del procedimiento.
Qué hechos deben probarse
No es necesario demostrar cualquier circunstancia relacionada con el conflicto. La actividad probatoria debe centrarse en los hechos que guardan relación con aquello que se reclama o se discute y que resultan relevantes para que el tribunal pueda resolver.
Además, existen hechos que pueden quedar fuera de la prueba. Por ejemplo, con carácter general no necesitan probarse aquellos sobre los que exista plena conformidad entre las partes, salvo los supuestos en los que la materia del procedimiento quede fuera de su poder de disposición.
Primero hay que identificar los hechos controvertidos
Antes de seleccionar documentos, testigos o peritos conviene responder a una pregunta: ¿qué necesitamos demostrar?
A partir de ahí puede relacionarse cada hecho con uno o varios medios probatorios. Este planteamiento evita aportar grandes cantidades de información que realmente no contribuyen a resolver las cuestiones discutidas.
¿Quién tiene que demostrar cada hecho?
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece reglas sobre la denominada carga de la prueba. Con carácter general, corresponde a la parte demandante acreditar los hechos de los que se desprende el efecto jurídico que pretende obtener.
Por su parte, corresponde al demandado acreditar aquellos hechos que impiden, extinguen o reducen la eficacia jurídica de los hechos planteados por el demandante.
La distribución no siempre puede aplicarse de forma mecánica
Al resolver, el tribunal también debe tener en cuenta la disponibilidad y facilidad probatoria que corresponde a cada una de las partes. Por ello, determinar quién tiene que acreditar un hecho puede requerir un análisis específico de la relación jurídica y de quién dispone realmente de las fuentes de prueba.
Esta cuestión es importante tanto al preparar una demanda judicial como cuando se organiza la estrategia para defenderse frente a una reclamación.
Qué medios de prueba pueden utilizarse
La Ley de Enjuiciamiento Civil contempla diferentes medios probatorios. Entre los principales se encuentran:
- Interrogatorio de las partes.
- Documentos públicos.
- Documentos privados.
- Dictámenes de peritos.
- Reconocimiento judicial.
- Interrogatorio de testigos.
- Medios de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen.
- Instrumentos que permitan archivar, conocer o reproducir datos relevantes para el procedimiento.
No existe una prueba que sea siempre mejor que las demás. Su utilidad dependerá del hecho que se necesita acreditar, de su contenido y de cómo se relacione con el resto del material probatorio.
Prueba documental
Los documentos tienen una presencia muy importante en los procedimientos civiles. Contratos, facturas, presupuestos, comunicaciones, certificados, escrituras, justificantes bancarios o documentación societaria pueden permitir reconstruir una relación jurídica y acreditar determinadas obligaciones o actuaciones.
Documentos públicos y privados
La LEC diferencia entre documentos públicos y privados y establece reglas específicas para su aportación y valoración. La fuerza probatoria puede variar según la naturaleza del documento y, en determinados casos, según se cuestione o no su autenticidad.
Por ello, no conviene limitarse a recopilar documentos: también debe analizarse qué hecho demuestra cada uno y si puede existir alguna controversia sobre su autenticidad o contenido.
Correos electrónicos, WhatsApp y otras pruebas digitales
Las relaciones personales y empresariales generan cada vez más información en formato electrónico. Correos, conversaciones mediante aplicaciones de mensajería, fotografías, vídeos y otros archivos digitales pueden contener información relevante para un litigio.
Sin embargo, aportar una captura de pantalla no garantiza por sí sola que su contenido vaya a considerarse indiscutido. La otra parte puede cuestionar su origen, integridad, autoría o contexto.
¿Sirven los mensajes de WhatsApp como prueba?
Pueden utilizarse dentro de un procedimiento cuando resulten relevantes, pero habrá que valorar cómo se aportan y qué garantías existen respecto de su autenticidad e integridad.
Si su contenido resulta controvertido, puede ser necesario apoyarlo con otros elementos probatorios o utilizar mecanismos que permitan acreditar adecuadamente su procedencia y conservación.
Interrogatorio de las partes
El interrogatorio permite que una de las partes responda sobre hechos relacionados con el procedimiento en los que haya intervenido personalmente o sobre los que tenga conocimiento.
Las preguntas deben guardar relación con el objeto del litigio y formularse siguiendo las reglas procesales correspondientes.
La preparación del interrogatorio no debería buscar únicamente confirmar la propia versión, sino identificar hechos concretos cuya respuesta pueda resultar relevante para la resolución del conflicto.
Prueba testifical
Los testigos pueden declarar sobre hechos controvertidos de los que tengan conocimiento. Su utilidad dependerá de qué hayan presenciado o conocido y de su relación con aquello que se discute.
No todos los testigos aportan lo mismo
No conviene proponer un gran número de testigos simplemente para reforzar una versión. Resulta más útil identificar quién puede aportar información concreta sobre cada hecho.
El tribunal valorará las declaraciones atendiendo a las circunstancias concurrentes y al resultado conjunto de la prueba. Por eso, la coherencia de la declaración y la razón por la que el testigo conoce los hechos tienen especial importancia.
Dictámenes periciales
Cuando para valorar determinados hechos son necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos especializados, puede resultar necesaria una prueba pericial.
Los peritos pueden intervenir en asuntos muy diferentes: valoración económica de empresas, defectos constructivos, daños, cuestiones informáticas, contabilidad, propiedad industrial o cualquier otra materia que requiera conocimientos especializados.
El informe pericial debe responder a cuestiones técnicas concretas
Un buen dictamen no sustituye la función del tribunal ni debería limitarse a defender jurídicamente la posición de quien lo encarga. Su finalidad es aportar conocimientos especializados que permitan analizar cuestiones técnicas relevantes para el procedimiento.
La LEC establece reglas específicas sobre la aportación de dictámenes periciales. Por ello, si una reclamación va a necesitar este tipo de prueba, conviene detectarlo con suficiente antelación.
Reconocimiento judicial
El reconocimiento judicial permite que el propio tribunal examine directamente un lugar, objeto, persona u otro elemento cuando esta percepción pueda resultar útil para esclarecer los hechos.
Puede ser relevante, por ejemplo, cuando la controversia depende del estado físico de un inmueble, determinadas características de un objeto o una situación que resulte difícil apreciar únicamente mediante documentos o fotografías.
Su conveniencia dependerá de las características concretas del litigio y de si esa observación directa aporta información realmente relevante.
Cuándo deben aportarse o proponerse las pruebas
Uno de los errores más importantes consiste en conservar una prueba pensando que podrá presentarse en cualquier momento del procedimiento.
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece momentos procesales concretos para aportar documentos, dictámenes y otros elementos probatorios. Con carácter general, numerosos documentos en los que una parte fundamenta su posición deben acompañar a la demanda o a la contestación.
Por ello, quien recibe una demanda judicial debe comenzar inmediatamente a recopilar la documentación necesaria para preparar su defensa y no esperar a una fase posterior del procedimiento.
Existen excepciones, pero no deben darse por supuestas
La legislación permite aportar posteriormente determinados documentos o pruebas cuando concurren circunstancias específicas. Sin embargo, estas posibilidades están sujetas a requisitos y no justifican reservar voluntariamente información relevante que ya estaba disponible en el momento procesal correspondiente.
Cuándo puede inadmitirse una prueba
No toda prueba propuesta tiene que ser admitida por el tribunal. La LEC establece límites destinados a concentrar la actividad probatoria en aquello que realmente puede ayudar a resolver la controversia.
Entre otros supuestos, pueden rechazarse pruebas que resulten:
- Impertinentes, porque no guardan relación con el objeto del procedimiento.
- Inútiles, porque razonablemente no pueden contribuir a esclarecer los hechos controvertidos.
- Referidas a actividades probatorias prohibidas por la ley.
La estrategia no consiste, por tanto, en proponer todos los medios posibles, sino en justificar cuáles son relevantes para acreditar cada hecho discutido.
Pruebas obtenidas vulnerando derechos fundamentales
La obtención de una prueba también puede generar problemas independientes de su relevancia. El ordenamiento establece que no surtirán efecto las pruebas obtenidas, directa o indirectamente, vulnerando derechos o libertades fundamentales.
Cuando una de las partes considera que una prueba se ha obtenido de esta manera, la Ley de Enjuiciamiento Civil contempla un procedimiento para plantear y resolver la posible ilicitud.
Que una prueba sea útil no significa que pueda obtenerse de cualquier forma
Antes de utilizar grabaciones, comunicaciones privadas, datos personales, archivos obtenidos de dispositivos o cualquier información sensible conviene analizar cómo se ha conseguido y si su utilización puede afectar a derechos fundamentales.
Prueba anticipada y aseguramiento de la prueba
En ocasiones existe el riesgo de que una prueba no pueda practicarse cuando llegue el momento ordinario del procedimiento. Una persona puede encontrarse en una situación que haga difícil su futura declaración, un elemento físico puede deteriorarse o determinados datos pueden desaparecer.
Anticipar la práctica de una prueba
Cuando exista un temor fundado de que una prueba no pueda practicarse posteriormente, la legislación permite solicitar, si se cumplen los requisitos correspondientes, que se practique de forma anticipada.
Evitar que una fuente de prueba desaparezca
El aseguramiento de la prueba persigue conservar cosas, situaciones o fuentes probatorias para evitar que determinadas conductas humanas o acontecimientos naturales puedan destruirlas o alterarlas antes de que se utilicen en el procedimiento.
Estas herramientas pueden resultar especialmente relevantes cuando la conservación de la prueba constituye un problema desde el comienzo del conflicto.
Cómo preparar una estrategia probatoria
Una estrategia eficaz parte de los hechos que realmente necesitan demostrarse y no de una acumulación indiscriminada de documentos y testigos.
Antes de iniciar el procedimiento o preparar la contestación conviene:
- Identificar los hechos relevantes para la reclamación o defensa.
- Diferenciar cuáles probablemente serán controvertidos.
- Determinar quién soporta la carga de acreditar cada hecho.
- Relacionar cada hecho con las fuentes de prueba disponibles.
- Comprobar si falta documentación o será necesaria una prueba pericial.
- Conservar correctamente archivos y comunicaciones digitales.
- Valorar posibles problemas de autenticidad o impugnación.
- Comprobar el momento procesal en el que debe aportarse o proponerse cada prueba.
- Analizar si existe riesgo de que alguna fuente de prueba desaparezca.
La prueba debe pensarse desde el comienzo del conflicto
La decisión de demandar o de cómo defenderse no debería adoptarse sin analizar previamente qué hechos pueden demostrarse. Una reclamación jurídicamente sólida puede encontrar dificultades si carece de respaldo probatorio, mientras que una buena planificación permite anticipar los puntos débiles antes de llegar al tribunal.
Contar con asesoramiento especializado en Derecho Procesal permite valorar las fuentes de prueba disponibles, determinar cuáles resultan relevantes y preparar su incorporación al procedimiento conforme a las reglas procesales aplicables.
¿Qué pruebas pueden utilizarse en un juicio civil?
¿Quién tiene que demostrar los hechos en un procedimiento civil?
¿Los mensajes de WhatsApp pueden servir como prueba?
¿Se pueden presentar nuevas pruebas en cualquier momento del juicio?
Asesoramiento para preparar las pruebas de un procedimiento
En CRECEM Abogados ofrecemos asesoramiento jurídico para analizar, preparar y presentar las pruebas necesarias en procedimientos civiles, valorando su utilidad, admisibilidad y encaje dentro de la estrategia procesal.
