Qué hacer al recibir una demanda judicial: plazos y cómo preparar la defensa
Recibir una demanda judicial significa que otra persona o empresa ha iniciado formalmente un procedimiento ante los tribunales y está formulando una reclamación frente a ti. Desde ese momento, resulta fundamental revisar la notificación, identificar el tipo de procedimiento y comprobar el plazo disponible para responder.
No conviene dejar pasar los primeros días. La demanda contiene los hechos, argumentos y pretensiones de la parte demandante, pero también puede incluir documentación que deba analizarse detenidamente para preparar una defensa adecuada.
Además, será necesario reunir contratos, comunicaciones, facturas, informes y cualquier otra prueba relacionada con el conflicto. Esta documentación permitirá determinar qué hechos pueden discutirse, qué argumentos pueden plantearse y qué estrategia resulta más adecuada en la contestación.
Recibir una demanda judicial no significa que la reclamación vaya a prosperar, pero sí obliga a actuar dentro de los plazos procesales y a preparar correctamente la respuesta desde el primer momento para evitar perder oportunidades de defensa.
Índice
- ¿Qué significa recibir una demanda judicial?
- Qué hacer inmediatamente después de recibirla
- Revisar la notificación y calcular el plazo para contestar
- Qué debes analizar de la demanda recibida
- Comprobar los requisitos previos del procedimiento
- Reunir documentación y preparar las pruebas
- Cómo se prepara la contestación a la demanda
- Admitir, negar o discutir los hechos planteados
- Cuestiones procesales que pueden afectar al procedimiento
- ¿Puede el demandado reclamar también frente al demandante?
- Qué ocurre si no contestas dentro de plazo
- ¿Se puede negociar después de recibir una demanda?
- Qué ocurre después de contestar
- Errores que conviene evitar
- Preguntas frecuentes
- Asesoramiento para responder a una demanda judicial
¿Qué significa recibir una demanda judicial?
Recibir una demanda significa que otra persona o empresa ha acudido a los tribunales formulando una pretensión frente a ti y que el procedimiento ha alcanzado el momento en el que debes poder ejercer tu derecho de defensa.
La documentación recibida permite conocer quién reclama, qué hechos expone, qué fundamentos utiliza y qué solicita exactamente al tribunal. También puede incluir contratos, facturas, comunicaciones, informes u otros documentos utilizados para respaldar la reclamación.
Conocer previamente cómo se presenta una demanda judicial ayuda a entender qué elementos ha tenido que plantear la parte demandante y cuáles deben analizarse al preparar la respuesta.
Qué hacer inmediatamente después de recibirla
El primer objetivo no debería ser responder directamente a los argumentos del demandante, sino ordenar correctamente la situación y comprobar qué actuación procesal corresponde.
Conviene realizar desde el principio varias comprobaciones:
- Guardar la demanda y todos los documentos recibidos.
- Conservar la notificación completa.
- Anotar la fecha en la que se ha practicado la comunicación.
- Identificar el órgano judicial y el tipo de procedimiento.
- Comprobar el plazo concedido para comparecer o contestar.
- Reunir la documentación relacionada con el conflicto.
- Evitar comunicaciones precipitadas con la otra parte sobre cuestiones que puedan afectar a la defensa.
Contar desde este momento con el asesoramiento de un abogado procesal permite estudiar conjuntamente la reclamación, los plazos y la estrategia que deberá seguirse.
Revisar la notificación y calcular el plazo para contestar
Uno de los aspectos más importantes es determinar cuánto tiempo existe para responder. No todas las demandas tienen el mismo plazo de contestación, porque este dependerá del procedimiento y de las reglas específicas aplicables.
En el juicio ordinario civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil establece con carácter general un plazo de veinte días para contestar a la demanda. En el juicio verbal, el plazo general de contestación escrita es de diez días. Existen, además, procedimientos con especialidades propias que deben revisarse individualmente.
El plazo debe calcularse a partir de la notificación
No conviene calcularlo simplemente sumando días a la fecha que figura en el documento. El cómputo de los plazos procesales está sometido a reglas específicas, por lo que debe comprobarse cuándo comienza, qué días se computan y si existe alguna circunstancia que afecte a su desarrollo.
Por este motivo, la notificación completa resulta especialmente importante: permite determinar cómo y cuándo se realizó el emplazamiento y qué actuación exige el tribunal.
Qué debes analizar de la demanda recibida
Una vez controlado el plazo, debe estudiarse el contenido de la reclamación. La defensa no consiste únicamente en afirmar que no se está de acuerdo con lo solicitado.
Conviene identificar:
- Qué pide exactamente el demandante.
- Qué hechos utiliza para justificar su reclamación.
- Qué documentos aporta.
- Qué cuantía reclama, cuando exista una pretensión económica.
- Qué normas y argumentos jurídicos invoca.
- Qué hechos son correctos y cuáles se discuten.
- Qué información relevante puede haber omitido.
Analizar también la posición propia
La contestación debe construirse a partir de la documentación y los hechos que respaldan la posición del demandado. Es frecuente que una misma relación contractual o empresarial sea interpretada de forma diferente por cada parte.
Por ello, resulta útil reconstruir cronológicamente lo ocurrido y compararlo con la versión expuesta en la demanda.
Comprobar los requisitos previos del procedimiento
Cuando se recibe una demanda civil también debe comprobarse si la parte demandante ha cumplido los requisitos necesarios para iniciar ese procedimiento.
Desde la entrada en vigor de la regulación introducida por la Ley Orgánica 1/2025, numerosos procesos civiles están sujetos al requisito previo de haber intentado una actividad negociadora mediante un medio adecuado de solución de controversias, aunque existen excepciones legalmente establecidas.
Cuando este requisito sea aplicable, interesa revisar:
- Qué negociación se realizó.
- Quién intervino en ella.
- Cómo se ha acreditado.
- Si el objeto de la negociación guarda relación con el litigio posteriormente planteado.
Esta comprobación debe realizarse junto con el resto de presupuestos procesales, porque no todos los procedimientos están sometidos a las mismas exigencias.
Reunir documentación y preparar las pruebas
La defensa debe prepararse teniendo en cuenta desde el principio qué hechos necesitan ser acreditados y qué medios permiten hacerlo.
Puede resultar necesario recopilar:
- Contratos y anexos.
- Facturas y justificantes de pago.
- Correos electrónicos y comunicaciones.
- Presupuestos, pedidos o albaranes.
- Requerimientos previos.
- Informes técnicos.
- Documentación societaria.
- Fotografías, archivos digitales u otros elementos relacionados con los hechos.
La Ley de Enjuiciamiento Civil establece reglas sobre la documentación que debe aportarse con la contestación, por lo que no conviene asumir que cualquier documento importante podrá reservarse para una fase posterior sin consecuencias.
La prueba no se limita a los documentos
Dependiendo del conflicto, también pueden resultar necesarios testigos, peritos, interrogatorios u otros medios admitidos procesalmente.
Analizar las pruebas en un juicio civil desde la preparación de la contestación permite relacionar cada hecho discutido con los medios disponibles para acreditarlo.
Cómo se prepara la contestación a la demanda
La contestación es el escrito mediante el que el demandado fija su posición frente a las pretensiones planteadas por la parte demandante.
Debe contener los fundamentos de oposición, las excepciones materiales que correspondan y las cuestiones procesales que puedan impedir que el procedimiento continúe válidamente hasta una sentencia sobre el fondo.
Por ello, preparar una contestación exige coordinar tres elementos:
- La respuesta a los hechos expuestos en la demanda.
- Los argumentos jurídicos de defensa.
- Las cuestiones procesales que deban plantearse en ese momento.
La LEC exige que determinadas defensas y excepciones se formulen precisamente en la contestación, lo que hace especialmente importante analizar el caso de forma completa antes de presentar el escrito.
Admitir, negar o discutir los hechos planteados
No todos los hechos contenidos en una demanda tienen que ser negados. Algunos pueden ser ciertos y no perjudicar la posición del demandado, mientras que otros pueden requerir una explicación diferente o una oposición expresa.
La contestación debe pronunciarse sobre los hechos alegados por el demandante. La Ley de Enjuiciamiento Civil establece incluso que el silencio o las respuestas evasivas pueden llegar a valorarse como admisión tácita de hechos perjudiciales para el demandado.
Por eso, una defensa eficaz no consiste en negar sistemáticamente toda la demanda, sino en identificar qué debe admitirse, qué debe discutirse y qué versión alternativa puede acreditarse.
Cuestiones procesales que pueden afectar al procedimiento
Además de responder al fondo de la reclamación, puede ser necesario analizar si existe algún problema relacionado con la propia tramitación del procedimiento.
Dependiendo del caso, pueden surgir cuestiones relacionadas con:
- La competencia del órgano judicial.
- La legitimación de las partes.
- La acumulación de acciones.
- La existencia de otro procedimiento relacionado.
- La existencia de una resolución firme previa.
- La adecuación del procedimiento utilizado.
- El cumplimiento de requisitos previos exigidos legalmente.
No todas estas cuestiones pueden plantearse de la misma manera ni en el mismo momento. Por ello, deben identificarse antes de presentar la contestación para evitar perder una oportunidad procesal relevante.
¿Puede el demandado reclamar también frente al demandante?
En determinadas circunstancias, sí. La reconvención permite que el demandado formule dentro del mismo procedimiento una pretensión propia frente al demandante.
Sin embargo, no basta con tener cualquier reclamación pendiente contra la otra parte. La reconvención está sometida a requisitos relacionados, entre otras cuestiones, con la conexión entre las pretensiones y la competencia del tribunal. En los juicios verbales existen además limitaciones específicas.
Por ello, cuando existe una posible reclamación frente al demandante debe estudiarse desde el principio si procede formularla dentro del mismo procedimiento o si deberá utilizarse otra vía.
Qué ocurre si no contestas dentro de plazo
Dejar transcurrir el plazo sin comparecer y defenderse puede provocar que el procedimiento continúe sin la participación del demandado y que este sea declarado en situación de rebeldía procesal.
Sin embargo, hay un matiz importante: la rebeldía no significa automáticamente reconocer los hechos de la demanda ni aceptar la reclamación. La Ley de Enjuiciamiento Civil establece expresamente que la declaración de rebeldía no equivale, con carácter general, a allanamiento ni a admisión de los hechos.
No contestar sí puede limitar seriamente la defensa
Aunque no equivalga a reconocer la demanda, dejar pasar el plazo puede impedir formular oportunamente determinadas alegaciones, excepciones, aportaciones documentales o pretensiones que deberían haberse planteado en la contestación.
Por eso, recibir una demanda y no hacer nada no constituye una estrategia de defensa.
¿Se puede negociar después de recibir una demanda?
Sí. El inicio de un procedimiento no impide necesariamente que las partes continúen negociando y alcancen un acuerdo sobre el conflicto.
La normativa procesal permite incluso que, en determinados momentos y bajo las condiciones correspondientes, el procedimiento pueda orientarse hacia medios adecuados de solución de controversias. La Ley Orgánica 1/2025 reforzó expresamente estas posibilidades también una vez iniciado el proceso.
Ahora bien, iniciar conversaciones no significa que pueda ignorarse el plazo para contestar. Cualquier negociación debe coordinarse con las actuaciones procesales necesarias para proteger la posición del demandado.
Qué ocurre después de contestar
Una vez presentada la contestación, el procedimiento continuará según las reglas correspondientes al tipo de proceso.
En un juicio ordinario pueden sucederse actuaciones como la audiencia previa y, cuando exista prueba que deba practicarse, el juicio. En el juicio verbal la tramitación presenta sus propias reglas y la celebración de vista dependerá de las circunstancias y decisiones procesales correspondientes.
En estas fases se concretan las cuestiones discutidas, se resuelven determinadas incidencias procesales y se prepara o practica la prueba necesaria para que el tribunal pueda resolver el conflicto.
Errores que conviene evitar
Los primeros días después de recibir una demanda pueden condicionar considerablemente la defensa. Entre los errores que conviene evitar se encuentran:
- Ignorar la notificación pensando que el procedimiento se detendrá.
- No comprobar inmediatamente el plazo para contestar.
- Perder alguno de los documentos recibidos del juzgado.
- Responder directamente al demandante sin haber valorado las consecuencias.
- Preparar la defensa únicamente a partir de la propia versión de los hechos.
- No recopilar desde el principio la documentación disponible.
- Pasar por alto posibles cuestiones procesales.
- No valorar si existe una reclamación propia frente al demandante.
- Confiar en una negociación y dejar transcurrir mientras tanto los plazos judiciales.
La defensa empieza desde la notificación
La contestación no debería prepararse únicamente para negar aquello que solicita la otra parte. Es necesario comprender el procedimiento, identificar los hechos realmente controvertidos, analizar las pruebas y decidir qué argumentos y cuestiones procesales deben plantearse.
Contar con asesoramiento especializado en Derecho Procesal desde que se recibe la demanda permite controlar los plazos y preparar la estrategia de defensa antes de presentar la contestación.
¿Cuánto tiempo tengo para contestar una demanda judicial?
¿Qué pasa si no contesto una demanda dentro de plazo?
¿Puedo presentar pruebas al contestar la demanda?
¿Se puede llegar a un acuerdo después de haber recibido una demanda?
Asesoramiento para responder a una demanda judicial
En CRECEM Abogados ofrecemos asesoramiento jurídico para analizar y contestar demandas judiciales, controlando los plazos, la documentación, las pruebas y la estrategia de defensa desde el primer momento.
